Esta ruta lineal recorre uno de los ascensos históricos más significativos de La Gomera, conectando el núcleo costero de La Calera (Valle Gran Rey) con el altiplano de Chipude, pasando por antiguos caminos de caballería, caseríos dispersos y zonas cargadas de historia como La Matanza. Es un itinerario físicamente exigente pero altamente recomendable para quienes buscan una experiencia montañera auténtica, cargada de patrimonio. El recorrido comienza en el barrio de La Calera, desde donde se inicia una subida progresiva a través de senderos empedrados que serpentean entre bancales agrícolas, casas tradicionales y palmeras. El paisaje va ganando amplitud con cada paso, ofreciendo vistas espectaculares del barranco de Valle Gran Rey y del Roque del Santo. La ruta atraviesa luego el caserío de Los Reyes, y se adentra en parajes poco transitados como El Cerrillal, donde el entorno se vuelve más agreste y natural. Esta parte del camino conserva tramos originales utilizados por los antiguos pobladores para comunicar la costa con los pueblos de las medianías. Uno de los puntos más simbólicos del recorrido es La Matanza, topónimo que remite a hechos históricos vinculados a la resistencia aborigen frente a la conquista. En esta zona, el entorno adquiere una dimensión silenciosa y sobrecogedora, con vistas abiertas y laderas cubiertas por matorrales y vegetación de monte bajo. El tramo final conduce al caserío de Chipude, asentado al pie de la imponente Fortaleza de Chipude, en uno de los enclaves más antiguos del interior gomero. Chipude es conocido por su iglesia centenaria, su tradición quesera y su cercanía al Parque Nacional de Garajonay, lo que convierte al final de la ruta en un excelente punto de conexión con otras rutas de media y alta montaña. Este sendero es ideal para senderistas con buena condición física que deseen realizar una travesía completa desde el mar a las cumbres, recorriendo caminos cargados de memoria, cultura y belleza natural. Este sendero tiene tramos estrechos y no es adecuado para personas con vértigo o miedo a las alturas. Además, no se recomienda en días de lluvia y viento.